El Internet es un gran
conglomerado que contiene cada uno de los aspectos que nos rodea, que nos
facilita la vida diaria, pero que nos está volviendo, cada vez más, superficiales. Este conglomerado está
encerrado en un diminuto espacio, el cual está hecho por extraordinarias
invenciones del ser humano, es un espacio inexplicable en el que nos sumergimos
todos los días, y que se ha hecho tan importante como nuestro alimento diario,
ya sea destructivo, como la comida chatarra, o saludable, como comer vegetales.
Son más las desventajas que
tiene esta red informática, ya que no se ha enseñado a las personas a manejar o
utilizar correctamente este infinito
espacio, sino que su aprendizaje es empírico, como cuando el niño llora por
primera vez al salir del vientre de su madre, nadie le ha enseñado a llorar
pero él lo hace porque le nace; así pasa con el internet, es tan fácil de
manejar esta plataforma, sobre todo para las generaciones contemporáneas, que dar
un clic resulta tan sencillo como chuparse el dedo. Este empirismo ha hecho que tergiversemos el
fin por el que fue creada esta red,
ahora los sujetos no la saben aprovechar y esto está acarreando consecuencias
negativas por su mal uso.
Así como las drogas, el estar mucho tiempo en internet produce tranquilidad y satisfacción, ya que se está en un contexto ameno en el que tienen la libertad de ser ellos mismos sin ninguna restricción.
Por otro lado, el internet genera que los
sujetos eliminen una relación directa y factible con los demás, para, así, configurarse como una maquina en
la que encuentra desde relaciones sociales hasta los aspectos más seductores
para permanecer en ella. Desde que nos sumergimos incontrolablemente en el
internet evitamos interrupciones y nos olvidamos de lo que se encuentra a nuestro alrededor.
Actualmente
se deja a un lado la experiencia tangible y fáctica para pasar a las
experiencias virtuales e intangibles. El internet contiene todo lo que sucede
en el exterior, en estos tiempos un beso ya no se aprende a dar en la escuela con
una compañera, ahora los niños buscan en internet cómo besar y aparecen miles
de páginas web con instrucciones para aquella acción; del mismo modo, ya no
conoces a un persona porque un amigo te la presenta, la conoces por las redes
sociales sin tener la plena seguridad que se muestra con la verdadera
identidad.
Así
como con un niño que le regalan un juguete y sólo quiere estar con él, pasa con
las personas que se sumergen profundamente a esta red, perdiendo las
experiencias fácticas, cambiando la sensibilidad del mundo tangible, los
sentimientos, el pensamiento, entre otras.
Por
otra parte, muchas personas utilizan esta plataforma para actos delincuenciales.
Con la gran influencia que tiene internet en la sociedad actual, los
inescrupulosos también se sumergieron en ella con el fin de utilizar sus
habilidades para engañar de manera fraudulenta a quienes navegan en la enorme
red, estas personas engañan con pequeñas
mentiras para conocer a otras, o los utilizan datos falsos para lavar la mente
de muchos ingenuos y hacerles daño; por ello es que ahora conocemos niñas que
han sido violadas por sujetos que conocieron en la red, cuentas que son jaqueadas y utilizadas para
robar a sus usuarios, y, aún más terrible, la trata de personas por publicidad
engañosa; lo que sucede es que estas personas se valen de información falsa
para atrapar a sus víctimas y lo hacen de manera verosímil para que desconfíen
menos. Los vándalos consideran a los usuarios como una presa que varía de acuerdo
con su capacidad de analizar la información con la que se planean ser
engañados.
En conclusión, la
cultura en la que estamos sumergidos actualmente se basa en los cambios
tecnológicos y sus avances constantes, por ello quienes están a la vanguardia
de estos mismos deben saberla manejar. Internet es un mundo virtual poco
controlado y censurado, por ello debe ser el usuario quien se encargue de hacer
un filtro de la información necesaria y de reutilizar lo que pueda servir de
allí.